El pasado sábado conseguía fotografiarte, ya te había divisado a distancia hacía unos días cuando tu llegada y la de tus compañeras a nuestras costas, arrastradas del temporal en alta mar, se hacía eco en nuestra región.
Ese día no fue un día más en la vida de una aficionado a la fotografía de naturaleza. Tú , complaciente como ninguno de los animales salvajes a los que fotografío, posabas para nosotros, una foca gris en total libertad , salvaje y procedente de mares del norte de Europa se alimentaba delante de nuestros ansiosos objetivos. La luz no era nada buena , aún así con una protagonista de esta talla las fotos estaban cotízadísimas, recuerdo perfectamente todo lo que pensaba mientras “disparaba”… Fotaza! Capturabas un pez… Fotón! Te sumergías y volvías a la superficie cada vez más cerca, y los nervios de la ocasión trepidaban algunas de mis fotos… Allí en tu habitual zona de alimento, nos reunimos espontáneamente unos cuantos aficionados y algún profesional de este enriquecedor mundo de los “bichos”. Hablábamos y compartíamos opiniones sobre ti, sobre tu comportamiento amable y también del recibimiento tan repugnante que habían sufrido dos de tu especie en alguna parte de la costa asturiana, y que gracias a la prensa había corrido como la pólvora la noticia y que supongo que habrá servido para sacarle los colores a los cobardes que las habían apedreado o que habían azuzado un perro contra tus parientes. Espero que el próximo año nos deleitéis con vuestra presencia de nuevo y no relacionéis nuestras playas como un peligro , porque no lo son, en nombre de la mayoría de los asturianos os pido perdón…

El lunes volvía al Musel, poco tiempo llevaba escudriñando tu “territorio gijonés”
cuando divisé con mis prismáticos un bulto en el agua que parecías tu. Te
acercabas, realizando tu recorrido habitual, te reconocía o deseaba reconocerte a pesar que dos congéneres más frecuentan esta zona, pero el comportamiento era el
mismo, tenías que ser tu.
Te acercaste a mi, me miraste y yo fijé mi mirada y mi cámara en ti, me diste mi tiempo te paraste a pocos metros permitiéndome que me percatara de tu marca narina inconfundible que te identificaba perfectamente y entonces pasaste bajo el puente, la luz había cambiado y a contraluz veía perfectamente la totalidad de tu cuello y comprobé e inmortalicé que no tenías NADA, y tu me contabas con tus juegos acuáticos que te tu solita te habías liberado del aparejo que a todos y a ti más que a nadie tanto nos había complicado.
Gracias "Noega" por reforzarme mi sentimiento hacia vosotros los animales libres, tu paso por Gijón me ha enriquecido y también me ha dejado este detalle en el terreno material que para un "aficionadillo" como yo es más que reconfortante, una de mis fotos ha salido en la prensa contigo como protagonista.
Lo dicho amiga , si los avatares de la vida te traen por aquí de nuevo y ojalá te volvamos a ver sana y salva, recuerda que en Gijón mucha gente estuvo pendiente de ti y de tu integridad, sobre todo y una vez más, una asociación que se llama CEPESMA que vela desde por la seguridad de los que habitáis en la mar, no olvides a los pescadores de caña del Musel que para nada te han visto como un competidor que les quitabas su pescado, yo mismo he visto como se alegraban con tus apariciones y como te tiraban "xardas" contemplando tus inmersiones cuando te sumergías por ellas. Cualquier día cogerás tu corriente y volverás a casa, tu recuerdo en la ciudad ya nos queda para siempre, buen viaje!.
Te acercaste a mi, me miraste y yo fijé mi mirada y mi cámara en ti, me diste mi tiempo te paraste a pocos metros permitiéndome que me percatara de tu marca narina inconfundible que te identificaba perfectamente y entonces pasaste bajo el puente, la luz había cambiado y a contraluz veía perfectamente la totalidad de tu cuello y comprobé e inmortalicé que no tenías NADA, y tu me contabas con tus juegos acuáticos que te tu solita te habías liberado del aparejo que a todos y a ti más que a nadie tanto nos había complicado.
*Notaréis un toque bastante sensible en esta entrada, y tampoco lo he querido maquillar, así es como me siento después de la experiencia con "Noega", una cría de foca gris procedente de mares del norte de Europa, capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas y viajar tantos kilómetros permaneciendo intacta, intacta hasta que se encuentra al hombre, el ser humano dañino que muchas veces inconscientemente hace daño al mundo salvaje que le rodea, como en este caso y en otros con toda la intención como han reflejado los medios asturianos; paisanos nuestros han agredido a estos hermosos animales por el simple hecho de hacer daño y reconocerlo como un ser indefenso. Que no ocurra nunca más.